domingo, 22 de agosto de 2010

ORACIÓN DEL MAESTRO


Dame divino maestro, un amor sincero por mis alumnos

y un profundo respeto por los dones particulares de cada uno.

Ayúdame a ser un profesor fiel y dedicado,

Con mis ojos puestos en el bien de aquellos a quienes sirvo.

Que imparta el conocimiento humildemente, que escuche con atención,

Que colabore de buena gana, y busque el bien último de aquellos

A los que enseño.

Que esté presto a comprender, lento a condenar,

Ávido de animar y de perdonar.

Mientras enseño ideas y entreno en habilidades, que mi vida

y mi integridad abran sus mentes y sus corazones a la verdad.

Que mi cálido interés por cada uno les enseñe el sabor de la vida

y la pasión por aprender.

Dame la fuerza para admitir mis limitaciones,

El coraje para empezar cada día con esperanza,

Y la paciencia y el humor que necesito para seguir enseñando.

Acepto a cada alumno venido de tus manos.

Creo que cada uno de ellos es una persona de valor exclusivo,

Aunque ellos mismos no se vean así.

Sé que tengo la oportunidad de dar a mucho jóvenes luz y esperanza,

Un sentido de misión y entrega.

Sé que tú confías en mi y que estás conmigo.

Te pido tu bendición al comienzo de un nuevo día.

Te pido que me bendigas a mi y a mis alumnos, sus sueños y esperanzas.

Que aprendamos de la sabiduría del pasado.

Que aprendamos de la vida, y los unos de los otros.

Que yo aprenda de tu guía, por encima de todo,

y de las vidas de aquellos que te conocen bien.

Este es el verdadero aprendizaje: conocer cómo debemos vivir nuestra vida.

Conocer cómo somos nosotros mismos,

Y escuchar tu voz en cada palabra que aprendamos.

(Joe Mannath)

jueves, 29 de julio de 2010

“Get A Life”


Cada ocasión en la que escribo llega con su propia musa de la inspiración. Así, pues, esta no es la excepción. Y como es un blog, y finalmente, los blogs suelen ser de opinión personal; este tampoco es la excepción; sólo que, tal vez, éste sea un poco más contundente, en cuanto a la expresión de opiniones, que los demás.

Lo anterior se debe a lo molesto del tema, al menos, para mí, y seguramente, para muchas más personas.

A menudo conocemos, encontramos, y hablamos sobre las personas chismosas; aquellas que se caracterizan por INVENTAR chismes sobre los demás. Pero, como es lógico pensar, un chisme inventado, sería inútil, y hasta aburrido para su inventor, si no se divulga; así que una vez maquinado el chisme, seguramente, en cuestión de segundos; se dan a la tarea de contarlo a amigos, familiares, desconocidos, en facebook, y hasta se subirán a las busetas a hacer lo mismo.

Los chismosos NO son los que se enteran de la vida de los amigos para conocerlos, para estar pendientes, para aconsejar; tampoco son los que sabiendo sobre la vida de los demás guardan esta información para ellos o la discuten con otros amigos, sin divulgarla más allá del grupo familiar o de amigos. Chismosos son los que saben algo de alguien, pero se lo cuentan a los 4 vientos; o, peor aún, no saben nada, sino creen saberlo, por lo tanto, no es real sino un invento, y desde luego una mentira; o simplemente algo que ellos creen que es así pero ni siquiera les consta. En ocasiones puede ser como una leve sospecha o, muy seguramente, una maquinación más de su mente, que no tiene nada interesante en su propia vida de lo que ocuparse, y entonces, se dedica a ver cosas inexistentes o a inventar otras cuantas, y además para darle sentido a esto, divulgarlo.

El título de este blog “Get a Life” es un American Idiom que muestra que la persona a la cuál se le dice, tiene una gran cantidad de tiempo para hacer cosas triviales y sin sentido; como, en este caso, para inventar y divulgar chismes.

Pueden existir muchas razones para que los chismosos sean así y vivan haciendo esto. Podría ser que, dado que no tienen nada interesante en lo que pensar y de lo que hablar en sus vidas, no tengan más remedio que dedicarse a inventar cosas sobre los demás. Otra, que podría ser compatible con la anterior, sería que, ya que no tienen nada interesante que hacer, pues, no hay de otra, sino dedicarse a pensar en las personas con una vida más interesante, al menos, a su parecer. También podría ser que no les importa ni cinco el nombre y la honra de los demás; o, tal vez, hasta les interesa, por alguna enfermiza razón, dañar el buen nombre de otros.

En conclusión, creo que no existe nada bueno, y nada más detrás de estas actuaciones que una vida muy poco interesante para ellos mismo, que no tienen nada mejor en que entretenerse que meterse en la vida de los demás y andar contando, pensando, analizando lo que otros viven; y si esto no es suficiente, pues inventando y luego, divulgando mentiras, sospechas, inventos, maquinaciones de mentes en desuso, etc.

Siempre me ha parecido que una muy buena opción para estas mentes altamente imaginativas, que son capaces de crear cuentos de la nada y convencer a los demás; además de ver tramas de la vida donde no las hay; es dedicarse a ser escritores; seguramente, el género de la ficción se les da muy bien. Hasta sería posible que sus historias se volvieran famosas en la pantalla chica mexicana, en la colombiana, en la peruana; que llegaran a aparecer en las historias de Laura en América (que son puros chismes), o hasta a la pantalla grande de Hollywood bajo la dirección de Steven Spielberg.

Queda otra posibilidad aún. Si los chismes que divulgan resultan ser ciertos, y a los chismosos les consta, por qué, en vez de contárselos a media humanidad, mejor, no se los cuentan a la o las personas directamente implicadas; y así, cada uno puede decidir si divulga su vida el facebook, en El espacio, El tiempo o El espectador.

Creo que estas personas deberían tener claro que a nadie le interesa que anden contando todo lo que uno hace o deja de hacer a los demás; y mucho menos, que anden inventando cosas, no precisamente positivas sobre uno.

Tengo otras opciones para los chismosos, para que ocupen s tiempo en algo mejor. Una es ver una serie de televisión gringa, que se llama precisamente así; “Get a life”; y así se entretienen un poco y ven como el protagonista no tiene una vida interesante, y no hace más que meterse en las de los demás, y generar varios inconvenientes. Otra es unirse a alguno de los grupos que existen para conseguirse una vida. Lo más divertido de estos grupos es que también se llaman así; “Get a life”, y sn fáciles de encontrar en Internet. No es sino preguntarle a Google, que todo lo sabe, y ahí están. Son grupos que organizan gran variedad de actividades, de manera que las personas desocupadas puedan ocupar su tiempo y su mente en algo divertido; y así tienen algo interesante sobe sus propias vidas para contarle a los demás; en vez de estar de parásitos en las vidas de los demás.

Queda un último grupo de gente que, a su parecer, no llevan una vida muy interesante, y no suelen encontrar mucho de qué hablar sobre ellos mismos; pero son absolutamente respetuosos y no andan viviendo vidas ajenas, ni inventando, ni divulgando chismes sobre los demás. A éstos mil gracias por su comportamiento adecuado y correcto; a los otros, por favor consigan una vida. Si quieren hasta podríamos pensar en montar un “Get a life” colombiano; creo que además de algo interesante que hacer, daría una buena entrada económica.

…Get A Life… NOW!

lunes, 7 de junio de 2010

ARMANDO EL CUBO RUBIK


“Save The World - Solve The Puzzle”
cubemania.org

Hace muchos años, tal vez más de 25, tuve uno, o de pronto más de un cubo rubik en mis manos. Todos regalo de mis papás. Todos fueron movidos y sus piezas mezcladas formando 6 caras multicolores, sin solución alguna en mi cerebro ni en el de mis hermanos.
Decir “sin solución”, no es tan cierto. Sí existía, y consistía en despegar los stickers y volverlos a pegar formando 6 caras cada una con su propio color uniforme. Ni siquiera sabíamos que se podían sacar los dados que conforman el cubo y cambiarlos de posición.
Durante los años siguientes no volví a ver un cubo rubik diferente del que Cristopher Gardner, protagonista de la película “En busca de la felicidad” encarnado por Will Smith, arma en el taxi en sus múltiples viajes intentando encontrar la felicidad, o al menos algo de dinero para rehacer su vida.
Hace unos meses apareció en el Colegio Abraham Lincoln una demostración hecha por un niño de 13 años, quien armó el cubo en alrededor de un minuto y medio, obviamente, descrestando a todos los presentes. A partir de ese momento decidí aprender a armarlo; al igual, que lo hizo mucha gente, entre profesores y estudiantes.
Al día siguiente ya existía una considerable cantidad de cubos Rubik en el colegio; pronto se agotaron las existencias del cubo en Pepe Ganga, donde todos lo compramos; luego se agotaron las de Panamericana; y pronto apareció otra marca de cubo, llevada al colegio por “Genius”, entidad promotora de la agilidad mental de diversas maneras (cálculo mental, ábaco japonés, cubo Rubik, etc.); y pronto el colegio se vio inundado de cubos. El álbum del mundial fue llenado por profesores y estudiantes, pero pasó sin pena ni gloria, mientras el cubo causaba furor.
En los corredores, en las zonas verdes, en los salones (incluso en clase!) se escuchaba el típico “click” del giro de las caras del cubo. Por esa competitividad natural que tenemos los humanos, como herencia de nuestros ancestros, se comenzó a cronometrar el tiempo, y, cada vez, hacían un menor tiempo.
A los pocos días estábamos participando en el primer torneo de cubo Rubik, organizado por Genius. Logramos segundos y terceros puestos entre estudiantes con más tiempo de práctica y profesores más experimentados. Este evento aumentó aún más la fiebre del cubo. Incluso en los profesores que no les simpatizaba el cubo (creo que porque no tenían ni idea de cómo armarlo y les daba miedo intentar aprender) estaban de acuerdo, en que era preferible que armaran el cubo a que se idiotizaran en las diferentes aplicaciones del celular, el PSP, el iPod, el iPhone y demás tecnología que no siempre es buena.
Luego aparecieron cubos diferentes al típico 3x3x3; apareció el 2x2, el 4x4, el 5x5, el mirror, el cubo que no es cubo sino esfera, el cubo siamés, entre otros. Comenzaron a aparecer cubos 3x3x3 con mejor giro, más suaves, de movimiento rápido y buen corte de esquinas. Cada día aumentaba más la cantidad de gente adquiriendo y aprendiendo a armar el cubo; y luego, ganando destreza en su manejo.
Pronto aparecieron nuevos métodos para armarlo en menos pasos; lo cual implicaba nuevos movimientos y por tanto, más memorización de estos.
Datos empíricos, obtenidos sólo a través de la observación muestran que el curso 7A, en el que está la mayor cantidad de estudiantes que arman el cubo, que practican a diario y que aprenden nuevos métodos; además de aprender a armar diferentes tipos de cubos; es el que tiene mejor desempeño académico, al menos de los 3 séptimos; pero yo diría que de todo el bachillerato (de 5° a 11°).
De manera que sí debe haber beneficios para el aprendizaje.
El siguiente fragmento apoya lo anterior:
“New evidence reported recently in Scientific American:
• Thousands of new cells are generated in the adult brain every day, particularly in the hippo campus, a structure involved in learning and memory.
• Within a couple of weeks, most of those newborn neurons will die, unless the animal is challenged to learn something new. Learning—especially that involving a great deal of effort—can keep these new neurons alive.”
Nueva evidencia reportada recientemente en la revista Scientific American:
- Miles de nuevas células son generadas en el cerebro adulto cada día. Particularmente, en el hipocampo, una estructura involucrada en el aprendizaje y la memoria.
- En un par de semanas, la mayoría de estas recién nacidas neuronas morirán, a no ser que el animal sea enfrentado a aprender algo nuevo. El aprendizaje, especialmente, el que implica un gran esfuerzo, puede mantener estas neuronas vivas.
Este artículo apareció en la edición de marzo de 1981. No es posible conseguirla por ineternet, por lo que es necesario buscar la revista en alguna biblioteca para obtener el artículo. La portada es un cubo Rubik. Yo me pondré en la tarea de buscarla. Si la encuentro les cuento.
De hecho, estoy a punto de ofertar en e-Bay por ese ejemplar.
Volviendo al tema; esa misma revista ha publicado varios artículos más sobre el cubo. La bbcworld también ha listado algunos de los beneficios de esta actividad, como:
- mantener la mente sana en edad avanzada
- mantener la memoria a corto y largo plazo
- mejorar la coordinación ojo-mano
- aumentar la concentración
- evitar enfermedades mentales.
Cabe aclarar que la actividad que tuvo mayor efecto benéfico fue bailar.
Genius lista algunos otros beneficios:
- UBICACIÓN ESPACIAL (LATERALIDAD)
- COORDINACION MENTE-OJO-MANO
- INTERCONEXION HEMISFERIAL
- ATENCION Y CONCENTRACION
- PROCESOS SECUENCIALES
- TODAS LAS INTELIGENCIAS
- VELOCIDAD DE REACCION
- MEMORIA Y CREATIVIDAD
- ORDEN Y ORGANIZACIÓN
- INTUICION Y DEDUCCION
Y así es posible encontrar gran cantidad de beneficios listados y hallados en diferentes estudios científicos. De manera que puede escoger entre armar el cubo o bailar todos los días, aprendiendo nuevos pasos.
En este momento estamos preparándonos para el primer torneo interno de cubo; con miras a participar en el primer torneo oficial de cubo, a realizarse en agosto con jueces internacionales y con el reglamento oficial de la WCA (World Cube Asociation). Tras participar en esta competencia, todos quedaremos renqueados internacional y oficialmente.
Lástima que algunos ADULTOS que comenzaron su aprendizaje se quedaron por el camino. Ningún niño o joven se ha quedado atrás o ha renunciado. Todos han buscado y encontrado la manera de aprender a resolver el cubo. Por qué? Acaso los adultos ya tienen el cerebro fosilizado? Acaso les da miedo no poder? Así serán para otras cosas en la vida? Por qué prefieren excusarse en sus otras “ocupaciones” para decir que no tienen tiempo? Acaso no pasan horas frente al televisor perdiendo el tiempo? Acaso no pasan horas al lado de sus recién nacidos hijos, esperando a que se duerman? Y así ha de haber gran cantidad de momentos en los que podrían aprovechar para practicar.
Es irónico, y así se lo he hecho saber a algunos profesores que han dado un reporte de bajo rendimiento académico de algunos estudiantes; que hoy son los que están armando el cubo en menos de 2 minutos; a diferencia de esos mismos profesores que no han podido pasar del primer paso del método principiante, que es encontrar el centro blanco.
Como siempre también se valen otras actividades como los crucigramas, sudoku, soroban (ábaco japonés), rompecabezas, etc.; pero ninguno es tan divertido como el cubo. De hecho, yo creo que ninguno genera todas las habilidades que genera el cubo.

domingo, 6 de junio de 2010

SER CUMPLIDOS – SERES CUMPLIDOS


Conozco algunas personas, de hecho, algunas pocas personas, cumplidas. De esas que si dicen a las 4 p.m. a esa hora está sonando el timbre, o se las ve paradas en el sitio de encuentro, o están saliendo de su casa al llegar a recogerlas.

He podido disfrutar de su cumplimiento en muchas ocasiones, y a todas les agradezco el respeto mostrado por mi tiempo, y por ende, por el tiempo de los demás. Espero que nunca cambien eso, ya que para algunas personas, es muy aburridor, así lo disimulemos, que los demás no estén listos a tiempo, o no cumplan con la hora acordada.

Los del otro bando, el de los incumplidos; son a quienes no les importa el tiempo de los demás; ni los preparativos que hacen los demás para cumplir con la cita. Ellos, por alguna extraña razón se creen con el derecho de demorarse todo el tiempo necesario para estar listos, y los demás, simplemente, deben aguantarse, o no salir con ellos. Seguramente, sea una cuestión de super-ego.

Es un poco absurdo tener que decirles a esas personas que se debe salir a las 10 a.m., mientras sabemos que estaría perfecto salir a las 11 a.m. Pero si no hace así, fijo se llega tarde al evento que sea.

No entiendo por qué les es tan difícil programar su horario, su día, la hora de acostarse a dormir, la de levantarse, poner uno o varios despertadores, alarmas y recordatorios en toda la variedad de apararos electrónicos que inundan nuestra vida hoy; de manera que, sabiendo todo lo que se demoran en alistarse, puedan empezar a tiempo y cumplir, es decir, respetar el tiempo de los demás.

No entiendo por qué, simplemente, lo “solucionan” con un “sigue, siéntate, ponte cómodo, estás en tu casa, quieres algo de tomar mientras me termino de arreglar?”. Y eso cuando la cita es en la casa del incumplido, y no toca esperar parado en una calle, o sentando en un andén, o sentado en una banca de parque, de andén o de centro comercial. Una situación intermedia es cuando se pude esperar dentro del carro; que al menos es más cómodo que la calle o la banca, y suele tener música; pero sigue sin ser divertido.

Ser cumplidos, es decirle al otro lo importante que él es para nosotros; que lo apreciamos, y respetamos su tiempo, y que nos gustaría que hiciera lo mismo con nosotros. Ser cumplidos implica tener en mente, o en el cronograma de actividades ese encuentro; y eso implica ajustar el resto de cosas que hacemos a diario para lograr cumplir; más teniendo en cuenta, los trancones, las demoras del transporte público, la lluvia, las inundaciones, las obras en la vías, etc, etc, etc; y ser capaz de salir a tiempo y sortear los imprevistos para llegar a tiempo.

Existen casos en los que definitivamente no se puede llegar, o no se puede llegar a tiempo; pero si antes se podía avisar desde un teléfono público, o desde el de la casa, o desde uno prestado; o mediante un mensaje de beeper; con mayor razón, hoy se puede avisar desde, y al celular; para que el otro sepa, y aproveche el tiempo mejor que esperando sin hacer nada útil; o para que no salga aún al sitio de encuentro.

Es el colmo que el cumplido sea el que tenga que llamar al que no llega para averiguar qué pasó, y si va en camino, y si va a llegar en algún momento. Debería ser el que va tarde quien llame y avise.

Ser incumplido, no sólo es llegar tarde, o estar listo tarde; sino, como su nombre lo dice, no cumplir. No cumplir con las promesas, o con lo planeado. No cumplir con “te llamo en 10 minutos” (y el otro, espere y espere los 10 minutos más largos de la vida), o “llego en 5 minutos” (también eternos), o “te llamo el viernes al medio día, y cuadramos para encontrarnos por la tarde” (nunca se supo qué viernes, de qué año…), o “para mañana por la noche fijo, te llamo por la tarde y te confirmo la hora (…).

Si eso hace parte de ser incumplido, es lo mismo ya descrito; falta de respeto con el tiempo de los demás; pero si es una forma de aplazar los encuentros, entonces el problema es de falta de sinceridad, al no ser capaz de decir “la verdad no quiero salir contigo”; pero creo que este caso no aplica mucho, porque esas personas incumplidas por naturaleza suelen ser los bien conocidos amigos de toda la vida; que sabemos que no van a llegar, a pesar de haber dicho lo contrario, o van a llegar tarde, o, en el peor de los casos, ni van a llegar, ni van a contestar el teléfono cuando los cumplidos los llamen; y cuando se re-encuentren, estarán llenos de excusas para justificar su no-llegada, su no-contestada de teléfono; y finalmente, dirán “para la próxima, fijo cuente conmigo”. En esa próxima, adivinen qué! Tampoco aparecen, tampoco contestan; y luego, excusas en grandes cantidades: que la pila del celular, que el volumen, que el hijo, que la esposa, que la mamá, que el perro, que el gato, que el sueño, que… que… que…

Finalmente, esas personas incumplidas, ya no son invitadas más por los cumplidos, porque, aunque no lo crean, como si fuera poco el irrespeto al tiempo de los demás, generan inconvenientes en la vida, como que a todos se les hace tarde, como que todos quedan como incumplidos, como que se les atrasan el resto de actividades del día, como que ahora hay que correr más para alcanzar a hacer todo, como que hay que “ponerle” minutos al celular para llamar a ver qué paso, etc.

El cuento de que las mujeres son incumplidas por naturaleza, es una más de las tantas excusas de las mujeres incumplidas; y no es cierta. Conozco varias mujeres cumplidas; la mayoría de ellas se maquillan, se peinan, se alisan el pelo, o se lo encrespan, se depilan, se cambian de ropa 10 veces antes de salir y todo eso que hacen; y logran llegar a tiempo o estar listas a tiempo.

Las demás deberían tomar un cursito con las primeras, para aprender cómo se logra cumplir con todo eso; además de dejar la casa arreglada, y ser cumplidas.

Para los que dicen “si quieren salir conmigo, pues que me esperen”; estoy seguro, que muchos no están dispuestos a esperar, y menos sabiendo que así será el resto de la vida; pero también habrá quienes sí estén dispuestos a esperar el tiempo que sea necesario.

Ojalá quienes esperan, después no sufran un regaño por no estar listos a tiempo, el único día que no lo lograron; porque, para completar, los incumplidos suelen ser los que más acosan cuando se trata de salir a tiempo a algún evento de su interés.

Relojes venden por doquier, despertadores, agendas electrónicas, Palms, Ipods, Iphones, Celulares, tableros, etc. Las empresas de taxis tienen servicio de despertador; y hay miles de formas más de recordar los compromisos. La otra parte es comenzar a trabajar en calcular bien el tiempo que se necesita para estar listo y desplazarse hasta el sitio de encuentro. La práctica hace al maestro.

domingo, 23 de mayo de 2010

Prefiero hoy y no mañana


Este poema fue leído en la misa de las exequias de Mario. Decidí buscarlo y publicarlo en el siguiente blog. Pensé en publicarlo como se debe; dándole los créditos al autor, pero nunca lo encontré. Todo lo que revisé dice “autor desconocido”.
Igual; sea quien sea, lo importante es leerlo, pensarlo, tal vez, interiorizarlo; y llevarlo a cabo. No creo que sea necesario hacer exactamente lo que dice ahí. Estará perfecto encontrar nuestras formas individuales de hacerle saber a los demás lo que pensamos, lo que les queremos decir y de no desperdiciar a la gente mientras la tenemos en el mismo mundo.
Espero que todos queramos esto mismo y que no esperemos para esas otras manifestaciones cuando alguien parta. Y espero que, por otro lado, realicemos esas manifestaciones de afecto a tiempo.
Para los que están leyendo esto, y nos conocemos; sepan que ocupan un lugar especial en mi vida, y que espero nos alcance la vida para compartir minutos, horas, días, flores, llamadas, mensajes, apretones de mano, abrazos, oraciones, misas, cantos, música, serenatas, tarjetas, detalles y muchas cosas más.
PREFIERO que compartan conmigo unos pocos minutos ahora y no una noche entera cuando muera.
PREFIERO que estreches mis manos suavemente ahora que estoy con vida, y no que apoyes tu cuerpo sobre el mío cuando no te sienta.
PREFIERO que hagas una sola llamada ahora que te puedo escuchar y no que emprendas un largo viaje cuando ya no esté.
PREFIERO que me regales una sola flor ahora que puedo percibir su olor y no que me envíes un hermoso ramo cuando muera y no lo pueda percibir con mis manos.
PREFIERO que eleves una oración ahora por mí, y no una misa cuando muera y no pueda cantar ni celebrar mi fe.
PREFIERO escuchar un acorde de guitarra hoy y no una hermosa pero triste serenata en medio de vestidos negros.
PREFIERO que me escribas algo lindo en una tarjeta para leerlo en este momento que necesito y no un poético epitafio sobre mi tumba.
PREFIERO disfrutar de tus detalles este día aunque sean los más mínimos y no grandes palabras cuando muera que no recibirán respuestas.
PREFIERO un tierno beso en mi frente o mejilla ahora, a un beso mojado con llanto cuando muera.
PREFIERO un “TE AMO” sincero y con mucha energía ahora que lo necesito y no enterarme recién cuando esté un metro bajo tierra que “YO ERA EL SER QUE MÁS QUERÍAS”.
PREFIERO compartir con mis seres queridos ahora que estoy vivo y tengo tiempo, y no pensar en los bellos momentos que dejamos de compartir y que se arrepientan cuando ya esté fuera de este mundo.

viernes, 21 de mayo de 2010

DISFRUTAR DE LA GENTE EN VIDA


Hace unos pocos días, disfrutando de la gente en vida, regresó a mi la inspiración que me había abandonado un tiempo atrás. Y llegó de la mano de dos “musas”, K & K serán aquí.

Una de ellas me inspiró con su blog, con su forma de escribir, con sus crónicas y sus relatos que hacía tantos años no escuchaba; y recordé los días en que escribía y luego, en las tardes de domingo o en las noches de semana, robadas a las ocupaciones; me leía con un místico tono de voz que se disfrutaba como ninguno.

La segunda me inspiró, igualmente sin saberlo, con sus fotos, la mayoría en compañía de su perro y de otros perros que, imagino, no son suyos, pero que se deduce los quiere y disfruta.

Buscando, una vez más, robarle tiempo a las ocupaciones diarias, para sacar provecho de la presencia de la musa mayor de la inspiración; llega un suceso de la vida, que aparece de tanto en tanto, en forma de lo opuesto a la vida. Aquel personaje de túnica negra con capucha y una oz. Y esta vez se lleva un compañero, amigo, ingeniero, profesor, jefe, coordinador y otros papeles de la vida que no conocí.

Y ahora recuerdo que le quedé debiendo una o más idas a jugar bolos, para que me ganara una y otra vez con sus certeros lanzamientos y sus zapateos cuando se descachaba; y para que se burlara de mis frecuentes “canalazos”. Ahora sólo puedo decir que se lo (s) pagaré cuando nos encontremos en ese descocido otro lado; tal vez allá mejore mi lanzamiento, y no deba hacerlo desde el carril de al lado, para evitar la canal.

Espero poder practicar lo suficiente para que no me gane por tanto.

Y espero poder disfrutar de la gente en vida.

Vemos a menudo – basta con salir de Bogotá hacia el norte un domingo cualquiera – como la gente visita a “sus muertos” en los cementerios del norte, y, seguramente, será igual en los del centro y los del sur, y los demás puntos cardinales. Filas de carros ingresan, llevando a familiares y amigos, llevando flores para adornar las tumbas, donde en muchos casos, ya no hay más que un cajón con unos huesos. No será la primera vez que escuchen decir que mejor les hubieran dado esas flores en vida y no ahora que se fueron. Que ya no las pueden disfrutar. Seguramente están recibiendo más flores muertos que las que recibieron vivos. Qué mal, no?

La vida nos absorbe. Trabajamos, y luego descansamos viendo T.V. y a los amigos y familiares los dejamos de lado a medida que avanza la vida. Y luego, se van, y ya no se podrán aplazar más, porque ya no hay un después que conozcamos. Cuántas veces no hemos dejado de llamar y compartir con amigos, hermanos, padres, compañeros por física pereza? O pensamos que otro día será y ya. Pero no siempre se puede, porque ese otro día, tal vez, algo pasa, y esa persona ya no está más.

Cuánto tiempo pasamos frente al televisor, muchas veces solos; y otras veces acompañados, pero tan absorbidos por lo que vemos, que ni notamos la presencia de nuestra “compañía” a nuestro lado. Ese tiempo, ni el televisor, ni nada nos lo va a devolver para disfrutar de nuestra gente. No sería mejor compartir con esos seres que son tan efímeros como nosotros y que en cualquier momento parten de nuestro lado? No sería mejor sí tomar el teléfono, marcar y decir un “cuándo nos vemos”, “mañana paso un rato y te saludo”, “salgo de trabajar y jugamos bolos”, “tenme onces que voy a visitarte”. Seguramente, después se extrañarán lo mismo o más, pero sabremos que no desperdiciamos momentos de estar con esa persona.

Como siempre digo, acá se vale todo; cantar juntos, incluso con voz de tarro; trotar juntos, independiente del ritmo de cada uno; tomar un tinto con aquel compañero que se tomó la molestia de invitar a tomar tinto, incluso en medio del trabajo que muy concentrados hacíamos, y así el tinto no sea nuestra bebida favorita; montar bicicleta, así uno salte hasta por encima de los carros mientras el otro se baja para cruzar las calles; jugar bolos, así uno lance por el centro siempre y el otro lance por la canal siempre; tomar té, tomar chocolate o café, tomar guaya, comer gallina, armar cubos Rubik o no Rubik, tomar cerveza, comer en El Carnal, leer, observar la ciudad de noche, ir al autódromo, etc.

Y cuantas otras veces tenemos a esos seres a nuestro lado, y ni siquiera nos damos cuenta que no los miramos, no les hablamos, no los determinamos, agradecemos pero rechazamos todas sus invitaciones porque siempre tenemos cosas más importantes que hacer. Claro que cumplir con las demás cosas, como el trabajo es importante, pero no puede ser que no tengamos unos pocos minutos para ese tinto, para ese café, para esas onces, para ese almuerzo, para esos bolos, para esa pizza, para esa cerveza. Cómo es posible que vivamos cambiando eso por permanecer solos, por trabajar y trabajar, porque siempre podemos adelantar algo, o siempre estamos tan ocupados en nuestras individuales cosas.

Aún hay amigos por visitar, hijos de amigos por conocer, cervezas por tomar, guayas por repetir, kilómetros por pedalear, caminatas por hacer, amigos por llevar a visitar otros amigos, películas por ver, historias por escuchar, flores por entregar; tendrá que haber tiempo para todos… el sueño atrasado mientras se compartía, ya se recuperará otro día, así sea el día del sueño eterno, en el que ya no podremos compartir más con ninguno de ellos.

Si es cierto que todas las personas que pasan por nuestras vidas nos dejan alguna enseñanza, aquí, claramente, hay una. But of course! (as he used to say).

En unas horas nos encontraremos sus amigos, familiares y compañeros. Y, una lamentable, vez más, será la muerte la que nos reúna a los amigos que hace, quizá, años no nos vemos. Esto tampoco debería ser así. Por qué debemos esperar a que algún amigo común muera para re-encontrarnos? Por qué siempre son estos sucesos los que nos vuelven a reunir y no es la costumbre frecuente de la vida?

No sé. Supongo que es parte de lo que esas personas deben hacer, incluso al final de sus vidas. Reunir a los amigos. Ahora, lo que sigue es esperar que esos amigos no vuelvan a desaparecer hasta que otro más parta de esta vida, y luchar por uno tampoco desaparecer, por estar frecuentemente con ellos, para disfrutarlos en vida.

Finalmente, nos reuniremos, con nuestros trajes negros o, al menos, oscuros; mostrando la solemnidad, y la tristeza. Esto es una tradición y es un símbolo en estos momentos; sin embargo, por lo menos yo, quisiera que el día que me toque a mi, la gente que asista a mi despedida, vaya con trajes formales, pero alegres; con tonos suaves, pero alegres. Estarán tristes por mi partida, pero felices de mi viaje al encuentro con Dios. Y así como el día en que mi amigo Juan se vaya, cantaremos “Aire” aunque nos toque leer la letra porque no nos la sabemos, yo espero que en mi día, la gente vaya con trajes más alegres que ese negro que tanto he usado en la vida.

El pantalón negro con camisa blanca me parce bien, si quieren mantener colores sobrios. Además en Feng Shui lo recomienda para revitalizar y poner las energías del ser a funcionar adecuadamente. Y se vería chévere, todos con las camisas blancas apuntando al cielo, de donde provienen las buenas energías; y a dónde viajamos en ese momento. Al cielo ese Dios que nos tiene acá para hacer las cosas lo mejor posible y mejorar a diario.

A Dios…

domingo, 7 de marzo de 2010

POR FIN CÉDULA DE CIUDADANÍA NUEVA

Recuerdan la odisea para solicitar la nueva cédula?

Pues, finalmente, la tengo.

Recuerdan que en la registraduría había dicho que para diciembre estaba? Pues, no fui a averiguar en diciembre, porque me imaginé que no estaba. Pero fui en enero, y un par de policías bachilleres apostados en la puerta de la registraduría de Usaquén me dijeron que habían trasladado los documentos al Cade de Servitá, y que debía llamar al 195 para verificar si mi documento ya estaba.

Al llamar, contesta una grabación. Tras oprimir el número 8, me enteré que mi cédula no estaba. Dejé pasar un mes más, y volví a llamar y por fin estaba. La grabación me dio dos opciones. Solicitar una cita en el Cade para reclamarla o solicitarla a domicilio por 20 mil pesos.

Opté por la primera. La grabación me pidió dar un teléfono al cuál nunca llamaron. 15 días después decidí pedirla a domicilio. Volví a llamar y por fin, tras la opción de solicitarla a domicilio, por primera vez me contesto una humana, con quien fijamos el día (sábado 6 de Marzo) y el horario (de 2a 6 p.m.) para la entrega del documento.

Teniendo en cuenta lo anterior y la próxima carrera de atletismo, la primera válida de la Copa extrema de carreras de montaña, salí a trotar a las 8: 20 a.m., subi a la entrada del parque del acueducto “Quebrada La Vieja” en la Av. Circunvalar con calle 70, ingresé al parque, troté lo que más pude en esa pendiente subida llena de piedras, llegué arriba y continué por el carreteable que lleva al cruce de santiamén, unos metros adelante del peaje de patios, en la vía a La Calera. Cuando trotaba por la vía destapada hacía el cruce de la virgen, mi celular timbró en el “pocket” Nike en mi brazo izquierdo (el mismo que originó la caída del ciclopaseo en La Calera. El pocket, no mi brazo). Eran cerca de las 10 a.m. Era mi mamá para decirme que acababa de ir a la casa el mensajero de Thomas (empresa de mensajería que entrega las cédulas), y que iba al medio día.

Como recordarán, la operadora me había dicho que entre 2 y 6 p.m., pero fueron a las 10 a.m. y volverían más tarde, pero también fuera del horario establecido. Así, que no hubo más que continuar el camino y regresar a la casa antes de las 12 m. Con mucha hambre por el ejercicio y por la falta de almuerzo, a las casi 3 p.m. decidí ir a comprar algo para almorzar y regresar a seguir esperando, ya que el mensajero no llegó al medio día.

Finalmente, casi a las 4 p.m. llegó. Se hizo el trámite. Como tres firmas, dos huellas digitales en un lector conectado a algo que parecía un Avantel, y otra más en el papel, y por fin ya no pareceré un viejito cada que vez que deba mostrar la cédula vieja, bien vieja; esa de papel y laminada.

Ahora vamos por el siguiente trámite; levantar la prenda que tiene el carro a nombre de Coopcafam, la cooperativa que me prestó una parte para comprarlo. También hay nueva tarjeta de propiedad, similar a la cédula, en el mismo material, del mismo tamaño y con hologramas. Suerte.